Para mantenerte competitivo, es importante que sigas de cerca los pasos de quienes se encuentran del otro lado de la vereda. Repasamos las claves para hacerlo.

En el ecosistema digital de nuestros días, los negocios que no innovan tienen los días contados. Sin importar su tamaño ni la vertical a la que pertenezcan, para adaptarse a tiempo a los vertiginosos cambios del sector todos ellos deben mejorar sus procesos de manera permanente. Analizar a la competencia puede ser un buen punto de partida para conseguirlo.

¿Qué es exactamente el benchmarking?

También conocida como comparación evolutiva, el benchmarking es una técnica mediante la que una compañía puede analizar sus productos o servicios en comparación con otras empresas de su rubro. A diferencia de lo que suele pensarse, esto no implica copiar sus métodos, sino estudiar de manera detallada cómo funcionan los jugadores de un sector para detectar oportunidades mejora.

Es decir, una estrategia de benchmarking correcta es la que logra conseguir datos de sus competidores y aprovecharlos a su favor, logrando diferenciarse de ellos.

Primeros pasos del benchmarking

El primer paso para hacer este análisis comparativo es revisar quiénes son tus competidores directos. Una vez definido este aspecto, recolectá información sobre su desempeño, en diferentes frentes, como por ejemplo:

» Los productos que comercializan y sus precios.

» La plataforma de pagos que utilizan.

» El método de envíos que ofrecen.

» Las palabras claves que utilizan en su página web.

» El número de seguidores que tienen en las redes sociales, etc.

Estos datos, que podés recabar de manera manual, con herramientas online y con fuentes internas y externas, te darán pistas sobre la relación que tu competencia tiene con sus actuales y potenciales clientes. Toda esta información puede resultar algo abrumadora, y es por eso que antes de revisarla es importante que detectes cuáles son tus principales puntos débiles. Este análisis deberás haberlo hecho previamente a la hora de establecer tu plan de negocios.

Si te estás lanzando por primera vez al análisis de tu competencia, Google Trends, Page Speed y Similarweb son de suma utilidad para entender la estrategia de quienes están en la vereda de enfrente.

Ventajas del benchmarking

Después de recabar la información, llega el momento de estudiar métricas y detectar cuáles son las mejores prácticas de tus competidores. El paso siguiente será decidir cuándo y de qué manera conviene implementarlas, siempre mejoradas y adaptadas, dentro de tu propio negocio.

Además de aprender de otras empresas, en algunos casos, el benchmarking puede convertirse en el puntapié para generar alianzas estratégicas con algunas de ellas.

En resumidas cuentas, analizar a la competencia no es solamente un estudio comparativo, sino una manera de capitalizar la información obtenida para impactar de manera positiva en las métricas de tu propio negocio.


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