Te ayudamos a crear la base de tu negocio para desarrollarlo con éxito.

Sabemos que resulta más entretenido ejecutar las ideas antes que planificar, pero puede que esto no nos lleve al mejor resultado. Para lograr un proyecto exitoso es necesario armar un plan de negocios.

¿Qué es un plan de negocios?

Es una carta de presentación, un documento que te servirá de guía, a vos y a tu equipo, para establecer el rumbo de trabajo. En él deberás describir cuál es el objetivo de tu proyecto, qué es y cómo lo llevarás a cabo.

¿Por qué armar un plan de negocios?

Porque será tu mapa de ruta para probar la efectividad de tu comercio, optimizar los recursos financieros, orientar estratégicamente la gestión y conquistar nuevos socios y clientes.

Estos son algunos de los puntos que todo proyecto productivo debe incluir en su plan de negocios:

Descripción de la idea: ¿Qué ofrezco?

Elaborá un texto breve y sencillo explicando tu negocio y lo que ofrecés. Lo central es bajar en pocas líneas cuáles son los puntos fuertes.

Plan de marketing estratégico: ¿Qué me diferencia?

Este punto es útil para analizar el mercado e identificar la necesidad que intentás satisfacer con tu emprendimiento. Tené en cuenta el tamaño estimado del mercado, la tasa de crecimiento, la extensión geográfica, el segmento al que apuntás y tus posibles competidores.

Plan de marketing operativo: ¿Cómo voy a lograrlo?

Es la puesta en marcha del plan estratégico para dar valor agregado al producto o servicio y diferenciarte de la competencia. Describí tu precio de venta, ofertas, promociones, qué estrategias vas a utilizar para comunicarte con tus clientes, cómo será la venta y distribución.

Análisis FODA: ¿Dónde estoy parado?

Esta es una herramienta que te permitirá identificar las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas de tu emprendimiento para conocer el escenario interno y externo.

» Las fortalezas y debilidades hacen referencia a los aspectos positivos y negativos de la estructura interna de tu negocio.

» Las oportunidades y amenazas se identifican con el contexto, según el país y las variables económicas.

Análisis Porter: ¿Mi negocio es competitivo?

El modelo de las cinco fuerzas de Porter es otra herramienta útil para conocer la rentabilidad del sector en función de la competencia. Consiste en observar los siguientes puntos:

» El poder de negociación de los clientes: la posibilidad de los compradores de organizarse para elegir ciertos productos antes que otros o exigir menores precios.

» El poder de negociación de los proveedores: es necesario tener en cuenta la variación de precios, plazos de entrega y estándares de calidad según su nivel de organización.

» La amenaza de nuevos competidores: este punto analiza las barreras de entrada. Si resulta fácil para nuevos competidores ingresar en nuestro sector, los riesgos serán mayores.

» La amenaza de productos sustitutos: la presencia de otros productos que puedan satisfacer las mismas necesidades que tus productos, tendrá una influencia directa en los precios de tu negocio.

» La rivalidad entre las empresas del sector: es el resultado de las cuatro fuerzas anteriores. Tu rentabilidad será mayor o menor según la rivalidad existente entre las empresas competidoras.

Objetivos: ¿Hacia dónde voy?

Tienen que ser realizables, medibles y cuantificables en un período corto de tiempo. Por ejemplo, un objetivo cuantificable para tu negocio online podría ser: aumentar la tasa de conversión en un 20% durante el próximo semestre.

Antes de llegar a este punto, es importante definir la misión y la visión de tu empresa que te ayudarán a guiar tus objetivos.

» Misión: la razón de ser o el propósito de tu negocio.

» Visión: la aspiración o expectativa de tu negocio a largo plazo.

Gestión: ¿Cuál es mi estructura?

Describí la organización de tu negocio. Tanto en grandes como en pequeñas empresas, un organigrama bien definido facilita la gestión diaria y te ayudará a identificar faltas o planificar el crecimiento futuro.

Flujo financiero: ¿Cuánto dinero necesito?

Para que tu negocio sea sostenible a largo plazo es necesario entender los costos. Planificá los ingresos y egresos de caja estimados en el año, gastos fijos, stock, servicios, comisiones de venta, herramientas de gestión, fondos de marketing, etc. Este punto es muy importante para determinar que tu negocio sea económicamente rentable y perdure en el tiempo.

Riesgos: ¿A qué me enfrento?

Identificá si hay alguna situación que pueda afectar la demanda de tus productos o servicios y qué medidas podés tomar para reducir el impacto. Una herramienta valiosa para determinar este punto es el análisis PESTEL, que consiste en analizar los factores políticos, económicos, socio-culturales, tecnológicos, ecológicos y legales que influyen en el entorno externo de tu empresa.

Tené en cuenta que el plan de negocios puede sufrir variaciones por cambios en la economía o la inestabilidad del mercado, entre otros factores. Por eso es importante revisar la documentación con frecuencia y hacer los ajustes necesarios para mantener tu tienda en constante crecimiento.


¿Te sirvió esta nota? ¡Compartila ahora!